jueves, 4 de octubre de 2012

"Un robot llamado Pepe y otros relatos marcianos" disponible en AMAZON


Acabo de publicar en AMAZON Un robot llamado Pepe y otros relatos marcianos. Como ya he comentado en entradas anteriores del blog, el libro es un  conjunto de relatos con el Planeta Rojo de trasfondo.
Aquí os dejo los enlaces del libro en AMAZON España y en AMAZON Internacional.
 
1.- Marte para compartir
2.- Obituario
3.- Vacaciones en Marte
4.- La letra pequeña
5.- Microrrelatos marcianos en cadena
6.- El embajador marciano y la ministra
7.- Con una mirada
8.- Caleb
9.- Un robot llamado Pepe
10.- La Declaración de Independencia de Marte
11.- Lecciones marcianas
 
La foto de la portada corresponde a una instantánea realizada por el róver Opportunity cuando departía del cráter Victoria en el año 2008 y “volvió la vista atrás” para observar el camino recorrido. He retocado la foto original en blanco y negro para introducir un poco de color y un elemento luminoso, presente en uno de los relatos.   
Como podréis comprobar, he cambiado el título del primer relato -del que os puse un avance- porque “La oferta” nunca me convenció.
 
Para “celebrar” el lanzamiento, hasta el domingo la novela juvenil El cofre de la abuela y el perro plastificado estará en gratis en AMAZON.
Los enlaces en este caso son: AMAZON España y AMAZON Internacional.
Como siempre, estaré encantado de recibir vuestras opiniones aquí en el blog o en el correo electrónico abrahamrivadeneyra@gmail.com .
¡Espero que os gusten!

domingo, 23 de septiembre de 2012

Un viaje solo de ida a Marte (2)


Desde que publiqué en el blog la entrada “Viaje solo de ida a Marte” las noticias relacionadas con la posibilidad de colonizar el Planeta Rojo se han sucedido. Por un lado, se ha discutido si existen medios de enviar seres humanos a Marte de una forma más económica que las previsiones realizadas por la NASA, con vehículos más pequeños y con menos astronautas (aunque con más vehículos en cada misión de forma que irían varias naves a la vez), y también se ha debatido el papel de la intervención de la iniciativa privada en una misión de estas características en el convencimiento de que asumirían más riesgos que la NASA.
Richard Branson, el jefazo de Virgin Galactic, ha hablado últimamente de la idea de un viaje solo de ida a Marte y defiende la colonización del Planeta Rojo. Ahora bien, considera que en Marte tendrían que haber científicos en un primer momento, pero también gente más “divertida”. E incluso piensa en ir él personalmente en los diez últimos años de su vida.

Aunque es necesario poner sus palabras en cuarentena sus palabras porque su propio proyecto de viajes de turistas espaciales solo hace que posponerse, sus declaraciones ponen en el candelero el tema aún más si cabe.
 

El único problema es que últimamente cualquiera realiza afirmaciones sobre la colonización de Marte, como la empresa holandesa que supuestamente quiere realizar un programa de telerealidad en Marte para financiar la colonización. ¡Pobres pioneros en Marte, además de baja gravedad, alta radiación solar, temperaturas extremas, falta de casi todo lo básico para vivir, encima tendrían que aguantar nuestras miradas!
 
Los interrogantes que un proyecto de tal envergadura son múltiple. Ya sean en el plano ético, económico o temporal. El presidente de los Estados Unidos Barack Obama planteó la década de 2030 como el parámetro temporal en que se podría producir un viaje interplanetario al planeta Marte. No obstante, los pasos que quedan por realizar son muchos. Tal vez algún día de esa década algún humano pueda recuperar la placa con su firma que contiene el Curiosity.

domingo, 2 de septiembre de 2012

¿Viaje solo de ida a Marte?


Ya han pasado varias semanas desde que el róver Curiosity llegara a la superficie del planeta Marte. Ha mandado fotos en alta resolución y vídeos, y ahora empieza a realizar sus primeros experimentos científicos y su recorrido por la superficie marciana. Una de las finalidades de la misión es adquirir conocimiento para el envío de astronautas al Planeta Rojo.
Coetáneamente se ha producido el fallecimiento de Neil Armstrong, astronauta de fama mundial por ser el primer humano en pisar la Luna.

Estos dos acontecimientos han puesto nuevamente sobre la mesa el debate sobre cuándo (2030 ó 2040) y cómo se realizará una misión tripulada al planeta Marte. Más allá de seguir recopilando la necesaria información científica detallada sobre el Planeta Rojo antes de poder enviar a los seres humanos, los dilemas morales y el coste económico se plantean como los retos que se deben resolver antes de emprender una misión de tal envergadura.

En el pasado, Robert Zubrin planeó una forma “barata” de realizar un viaje de ida y vuelta a Marte utilizando los recursos marcianos a la hora de emprender el retorno cosa que, según el autor, suponía un ahorro respecto las previsiones de la NASA.

Pero una de las opciones que más difusión está teniendo últimamente es la de “Mars to stay” - Marte para quedarse, que pretende realizar solo un viaje de ida, de forma que los voluntarios serían plenamente conscientes de que irían pero no volverían del Planeta Rojo. No hacen falta muchos conocimientos de economía para afirmar que una misión solo de ida supondría un ahorro en el viaje y una continuidad en la colonización y desarrollo de experimentos científicos. Lo se plantean son dilemas de naturaleza científica (cómo afectaría la radiación solar y la baja gravedad a los colonizadores, por ejemplo) y, principalmente, de naturaleza moral. Algunos han hablado del proyecto como un “suicidio”, otros como una continuación en la naturaleza exploradora y curiosidad típica de la especie humana.
Esta propuesta ha sido defendida, entre otros, por Buzz Aldrin, el “segundo hombre” en pisar la Luna y compañero de misión de Neil Armstrong. Debo reconocer que me inclino por esta propuesta. Me cuesta entender que se envíe a unos astronautas a Marte durante año y medio de viaje, para estar unos meses allí y volver a emprender un fatigoso viaje de vuelta. Aunque son los científicos los que tienen que acabar de concretar los efectos sobre la salud de un viaje espacial tan largo, parece a primera vista que sería más saludable quedarse (y "recuperarse" del viaje en Marte). En cualquier caso más barato y más acorde con el espíritu humano de superación y sacrificio.
 
Y mezclado con todo este debate aparecen las noticias de China y su meteórica carrera espacial: envío de astronautas al espacio, construcción de una estación espacial, futuros paseos lunares. ¿Serán los chinos los primeros en llegar al Planeta Marte - 火星?

P.D.: La escritura de “Un robot llamado Pepe y otros relatos marcianos” ya está completada. Ahora la estoy revisando y corrigiendo. Prefiero no volverme a poner una fecha para publicarla –para luego incumplirla-. Pero ahora está más cerca.

domingo, 24 de junio de 2012

Avance de “Un robot llamado Pepe y otros relatos marcianos”


Lo prometido es deuda. Aquí os dejo un avance del proyecto del que os llevo hablando en las últimas entradas del blog: una recopilación de “relatos marcianos”. En concreto podéis encontrar las primeras líneas del relato titulado provisionalmente “La oferta”.

No quiero comprometerme a una fecha para publicarlo en la tienda KINDLE de AMAZON porque aún tengo que acabar un par de relatos y continuar revisando el manuscrito. Pero estaría muy bien poder tenerlo listo el 6 de agosto de 2012, que es el día que el rover Curiosity llegará a la superficie marciana.

¡Por favor, criticad! Ya sea el título, la portada, el inicio del relato…

❶
La oferta
La Jefa del Gabinete del Presidente se detuvo un instante a contemplar la escena que tenía ante sí. Sabía que iba a ser un momento para conservar en la retina. Todos sus trabajadores estaban mirando hipnotizados las noticias en una pantalla de televisión colocada encima de una mesa de trabajo. Los cables estaban por medio y se notaba que habían hecho sitio apresuradamente. Hacía mucho tiempo que no sacaban el televisor del armario y lo conectaban, como si una noticia de semejante calado no pudiera ser vista a través del teléfono móvil o del ordenador. Parecía que se hubieran puesto de acuerdo tácitamente para compartir esa experiencia, compelidos por un hambre de colectividad que llevaba mucho tiempo enclaustrado.
Y fue Nora Shan, en su posición de espectadora, la única que advirtió que el Ministro de Economía Jordan Trodat había irrumpido en la sala. Nunca la entrada de un miembro del Gobierno en las dependencias presidenciales había suscitado tan poca expectación. El Ministro se acercó a la pantalla y siguió el noticiero junto a los trabajadores del Gabinete, que apenas si lo miraron de reojo. Preferían concentrar su atención en las revelaciones de la presentadora del programa.
“Ya han pasado tres semanas desde que se detectó lo que en principio parecía un asteroide dirigiéndose a gran velocidad hacia nuestro planeta. Hoy hemos podido saber que es una sonda alienígena que se ha situado en la órbita de la Luna.”
Nora Shan acudió a saludar a Jordan Trodat, que no se percató de la presencia de la Jefa del Gabinete hasta que ésta colocó casi delante de sus narices la tarjeta en la que había impresa la contraseña para acceder a la documentación de la reunión. El Ministro la agarró y movió la cabeza en señal de agradecimiento, pero fue incapaz de emitir una simple palabra. Ante la falta de interacción del Ministro, Nora Shan retornó a su mesa de trabajo. Alguien tenía que salir del sueño letárgico.
En ese momento el teléfono del Ministro Trodat sonó. Lo descolgó sin mover la vista de la pantalla ni detenerse a mirar quién llamaba. Aunque la televisión emitía la misma imagen borrosa de un objeto amorfo, su visión le apresaba.   
— ¿Te has enterado de la noticia? – le preguntó su interlocutor.
— ¡Sí! ¡Es una sonda extraterrestre! – contestó el Ministro.
Jordan Trodat tardó aún un par de segundos en reconocer la voz de Lagran Cas, el Asesor Científico del Presidente.
— ¿A ti también te ha convocado el Presidente a la reunión del Gabinete de crisis? – preguntó Lagran Cas.
— Sí. Yo ya estoy en el Edificio Presidencial. Ahora justo voy a revisar un informe preliminar que estoy preparando. El problema es que el Presidente quiere respuestas y todo lo que tengo son interrogantes. No encuentro escenarios optimistas para evaluar el impacto económico de una noticia así.
— Yo tengo más miedo de lo que vayan a decir los militares que de las implicaciones para el desarrollo de la ciencia. Te llamo porque no me gustaría que hoy se tomaran decisiones precipitadas impulsadas por los recelos del Ejército. Solo te pido que no dejes que la reunión se convierta en una espiral de confrontación militar. El Presidente confía en tus opiniones – añadió el Asesor Científico del Presidente.
— No te preocupes. Cuenta con ello. Te tengo que dejar. Ahora nos vemos.

sábado, 2 de junio de 2012

¿Por qué en las películas los extraterrestres suelen ser malvados?


Hace unos días diversos medios se hicieron eco de las críticas que desde el Instituto SETI (de búsqueda de vida extraterrestre inteligente) se vertían sobre Hollywood por cómo plasman a los extraterrestres. Los científicos del SETI critican las últimas películas de ciencia ficción, como “Men in Black 3”, “Prometheus” o “Battleship” por mostrar a los alienígenas como la parte negativa de la película. No hay que hacer una estadística para descubrir que en gran parte de las películas de ciencia ficción los alienígenas son unos seres malvados y depredadores que vienen a la Tierra para esclavizarnos, comernos o simplemente destruirnos. Solo hace falta citar “Independence day” o “Alien” para darse cuenta de la mala imagen que tienen los extraterrestres.


El diario ABC titulaba su noticia “Científicos que buscanextraterrestres contra Hollywood”. La fuente de la información es una nota de prensa del Instituto SETI.  

Los científicos del SETI criticaban también las declaraciones de Stephen Hawking, quien declaró hace un tiempo que había que evitar contacto de los extraterrestres, que previsiblemente –según su visión- vendrían a la Tierra a proveerse de recursos y luego se marcharían.

Es interesante cómo los científicos del Instituto SETI han contestado a esta visión de los extraterrestres, ya que consideran que si tienen la tecnología suficiente para llegar hasta aquí, no se entiende por qué van a necesitar esclavos, comida o recursos. En cambio, nuestra visión sobre los aliens reflejaría más una visión sobre nosotros mismos, y sobre lo que nosotros hemos hecho cuando hemos llegado a nuevas tierras (solo hace falta analizar el “descubrimiento del Nuevo Mundo”).

Por suerte no todas las películas muestran a los extraterrestres de forma negativa. Entre mis preferidas está “Contact”, basada en la novela homónima de Carl Sagan, el cosmólogo,  divulgador científico y alma mater de la búsqueda de vida extraterrestre inteligente.

Aunque hay series como “V”, donde los extraterrestres vienen para comernos o exterminarnos, en las series de ciencia ficción, en cambio, no es tan habitual mostrar a los alienígenas como seres maléficos. La convivencia de seres de diferentes planetas es habitual en seriales como “Star Trek” o “Babylon 5”.
En algunas producciones, como Battlestar Gallactica o Firefly simplemente no hay extraterrestres. Tengo que reconocer que desde un punto de vista literario me atrae la idea de un cosmos sin otros habitantes inteligentes que los seres humanos. Si fuera así en realidad, qué abrumador desperdicio de espacio, como dijera Carl Sagan.
Me encontraba escribiendo una historia sobre una nave espacial y se cruzó por en medio una idea que llevaba incorporada un elemento potencialmente extraterrestre. No me encajó con la historia de la nave (que aún no tiene título definitivo y que está parada, pero no olvidada). La idea con el elemento potencialmente extraterrestre fue el germen de los relatos marcianos que estoy escribiendo ahora y del que siempre os prometo un avance.